El hallazgo inicial en el torpedo del rodado fue solo la punta del iceberg. Trasladado el vehículo a la Comisaría Primera, los peritajes exhaustivos ordenados por el fiscal de instrucción, Dr. Javier Mosquera, y coordinados junto al comisario mayor Ramón Ruggeri, revelaron que el coche era literalmente una "caja fuerte" con ruedas: los millonarios fondos estaban prolijamente camuflados abajo del tapizado, en los costados y en los paneles de las puertas.
Además, trascendió de manera extraoficial que el dinero contaría con fajas y sellos pertenecientes al Banco de Formosa, sumando un nuevo interrogante a la ruta del efectivo, ya que los dos ocupantes son oriundos de Resistencia (Chaco) y presuntamente se dirigían a Buenos Aires.
Sin embargo, las sospechas policiales apuntan ahora a que habría sido una burda maniobra de distracción. El objetivo del herido habría sido concentrar la atención de los uniformados en la búsqueda de un elemento externo en el lugar del hecho para evitar, de ese modo, que la policía procediera a requisar y desarmar por completo el interior del automóvil.
Con datos de TN Esquina
