La primera etapa del nosocomio penitenciario de Corrientes se abrirá a fines de esta semana. Contará con al menos 56 camas y respiradores.
Unidades de aislamiento, monitoreo permanente con videovigilancia y un plan para extender las obras son detalles que caracterizan al hospital que desarrolla el Gobierno de Corrientes para los internos de las cárceles de la provincia, los que pudieran contraer covid-19.
La provincia cuenta con más de mil personas en situación de encierro y buscan prepararse para una eventual propagación.
La primera etapa de la obra estará lista a mediados de esta semana, anticipó días atrás el ministro de Obras Públicas, Claudio Polich.
Esa primera etapa tendrá capacidad para 14 internos, pero además habrá cuatro unidades de terapia intensiva. En total tendrá unas 56 camas y los mismos equipos con los que fue preparado el hospital de campaña del Hogar Escuela.
El predio es un espacio que era utilizado como centro de detención juvenil, incluido en el establecimiento penitenciario de la localidad correntina de San Cayetano, conocido como Reja 6.
Allí se aprovechó el inmueble que estaba en desuso y se lo acondicionó para que sea el primer hospital para internos de las cárceles correntinas.
El plan, orientado por Gustavo Valdés, comprende hacer frente a la emergencia inmediatamente, pero extender toda la capacidad con nuevas obras que seguirán en desarrollo, explicaron fuentes gubernamentales.
“Probablemente sea uno de los primeros hospitales con estas características en el país”, manifestó el ministro de Salud Pública de la provincia, Ricardo Cardozo.
Y explicó que entre otras dependencias, el centro de salud contará con internación para las distintas categorías de penalizados, enfermería, un box para el control del predio a través de cámaras, sala para enfermeros y para médicos, una administración y -lo más importante- un área de internación crítica.
La noticia fue oficializada luego de conocerse que un interno de la Unidad Penal 1 de la capital contrajo coronavirus y debió ser aislado en el polideportivo del barrio ex Aeroclub.
Será para la atención de los privados de libertad que pudieran contraer covid-19 y necesitaran estar aislados o internados.





