En la audiencia oral realizada en
el Salón de Acuerdos del Superior Tribunal de Justicia, la Corte Provincial
confirmó la sentencia del TOP N°1 de Capital que condenó a Andrés Ernesto Cufré
a 12 años de prisión. Se lo halló culpable del delito de Homicidio Simple,
previsto y reprimido por el art 79 del C.P.
Estuvieron presentes el doctor
Eduardo Panseri, presidiendo el debate y los doctores Fernando Augusto Niz,
Guillermo Semhan y Alejandro Alberto Chaín.
El fiscal adjunto, doctor Jorge
Omar Semhan, y los defensores que presentaron el recurso de casación
participaron a través de la plataforma Cisco Webex Meetings en cumplimiento a
las medidas de aislamiento dispuesta en el marco de la pandemia por COVID-19.
Por unanimidad en la Sentencia
Penal N° 78/2020 se rechazó el recurso de casación articulado por la defensa
ratificando la decisión del Tribunal inferior. Los fundamentos se darán a
conocer el jueves 20 de agosto a las 12:00hs.
La causa
El 15 de mayo de 2019 en un
taller mecánico en cercanías del barrio mil viviendas se generó una discusión
por el costo de la reparación de un vehículo entre Andrés Ernesto Cufré,
propietario del mismo y Ricardo Daniel Momparler, el mecánico.
En un momento del altercado,
cuando Momparler le dio la espalda al condenado, éste sacó un cuchillo y se
abalanzó contra él. Al observar esta situación el hermano del mecánico, José
Antonio Momparler, se interpuso entre ambos y golpeó al homicida con el puño.
Ante la agresión recibida, Cufré
le dio dos puñaladas que le provocaron una herida punzo cortante que terminó
con su vida.
Luego continuó agrediendo al
hermano a quien también lastimo e hincó.
En un momento dado llegó el hijo
de la víctima que intentó defender a su tío y a su padre, y se convirtió en
destinatario de los golpes y puñaladas de Cufré.
El altercado fatal terminó con la
intervención de Julio Binacci, un hombre que estaba en el taller, quien con una
palanca de un gato, golpeó por la espalda al homicida.
Durante el debate oral la defensa
de Cufré sostuvo que había actuado en un estado de emoción violenta, pero la
hipótesis quedó desestimada por los testigos quienes acreditaron que había
llegado hasta el lugar del hecho, portando el cuchillo con el que ultimó a
Mompelier e hirió a los dos familiares restantes.





