Silvia Ayala (33) había formado
pareja con Sergio González (37, alias Pichón de Indio) desde hace dos años. El
sujeto trabajaba en el campo y ayer llegó a su casa de Pasaje Santa Cruz y
Alfredo Palacios como lo hacía cada fin de semana.
Nada hacía presagiar el dramático
final.
Silvia tenía dos hijos (un nene
de 14 y una nena de 9) que se disponían a cenar con ellos.
De la nada, y cuando el mayor de
los nenes fue a comprar una gaseosa a un kiosco cercano, González atacó a su
mujer con un cuchillo: le asestó dos puñaladas, una de ellas en la aorta que
rápidamente terminó con la vida de Silvia. La otra le pegó en el pecho. La
víctima tenía otras heridas en las manos por su atisbo de defensa.
La nena de 9 salió a los gritos
desde la casilla pidiendo ayuda. La cena (unas empanadas) quedó servida en la
escena del crimen.
Un vecino acudió rápidamente y se
encontró con la peor imagen.
No había denuncias previas
"No había denuncias previas
sobre hechos similares. Esto ocurrió sorpresivamente. El femicidio ocurrió
frente a la nena de 9 años", contó a época el Fiscal de Instrucción de
Paso de los Libres, Facundo Sotelo.
El funcionario judicial precisó
que González permanece con custodia policial internado en el Hospital de Paso
de los Libres.
"Una vez que tenga el alta
se procederá a la inmediata detención", dijo Sotelo.
"Utilizó un cuchillo para
atacar a la mujer. Ya se realizó la autopsia para luego entregar el cuerpo a
los familiares. La mujer recibió una puñalada en el cuello y otra en el pecho.
Tenía heridas en las manos por defenderse. No hubo discusión previa, de acuerdo
a lo que nos dijeron sus hijos", agregó.
Escena del crimen
Al llegar la Policía se encontró
en el primer compartimiento de la vivienda con el cuerpo ensangrentado de Silvia
María Ayala, argentina, de 33 años de edad: estaba caída en posición
semi-sentada recostada por la pared, y encima se ella al concubino,
identificado como Sergio González, argentino de 37 años apodado "Pichón de
Indio". Ella ya sin signos vitales, y a él aún con vida.
Se requirió una ambulancia, pero al no llegar, se lo traslada a González en la cajuela de un Móvil Policial hasta el hospital local donde permanece internado.




