Como continuidad
de una investigación relacionada al delito de trata de persona, la Policía
Federal Argentina (PFA) concretó la detención, el viernes a la noche en la
capital provincial, de un hombre seriamente sospechado en el caso.
La PFA,
Delegación Corrientes, a través de su División Unidad Operativa de
Investigaciones Especiales, consiguió dar con el paradero de un sujeto que
responde al apodo de "Beto".
De esta manera
suman doce las personas acusadas y procesadas por parte de la Justicia Federal
como partícipes y copartícipes de "captar, ofrecer y trasladar mujeres con
el fin de explotarlas sexualmente".
"Beto"
circulaba en una camioneta cuando fue interceptado en la vereda de un local
comercial de avenida Cazadores Correntinos y Francia, en el barrio Villa
Raquel.
El hombre estaba
acompañado de una mujer y no ofreció resistencia al momento de ser reducido,
mientras le informaban de su situación legal en presencia de testigos.
De acuerdo a lo
informado a época, "Beto" había logrado escapar a la enorme redada
concretada el 18 de junio en la ciudad de Corrientes como en la localidad de
Paso de la Patria, durante la cual los federales rescataron a 16 jovencitas.
Mediante nueve
allanamientos, en esa ocasión detuvieron a diez hombres y una mujer. Entre
ellos hay remiseros, guías de pesca y al menos dos proxenetas que digitaban el
"negocio".
Con
seguimientos, intervenciones telefónicas y otros métodos de pesquisa, los
federales detectaron "el organigrama criminal" de esta banda.
Los implicados
"se encargaban de regentear a las mujeres especialmente jóvenes (mayoría
estudiantes universitarias), engañadas por los tratantes respecto al dinero
recibido", explicaron desde la fuerza de seguridad.
Dentro de esa
cadena, algunos cumplían el rol de "traslado de las víctimas hacia los
lugares acordados a fin de realizar los encuentros sexuales". Ellos son
remiseros y recibían el dinero por parte de los clientes. En este sentido
apuntaban a los turistas que visitaban Paso de la Patria.
Para que los
visitantes tuvieran conocimiento de la oferta sexual actuaban algunos guías de
pesca. Estas personas recibían una porción de las sumas conseguidas a costa de
las mujeres explotadas.
"Una vez
finalizado el servicio por parte de las mujeres, el pago a ellas era una cifra
muy pequeña", la cual "no se comparaba" a lo cobrado por los
conductores de vehículos a los ocasionales clientes. Algunos de los pagos eran
en moneda extranjera.
Los guías de
pesca apresados tenían contacto permanente con los proxenetas. A ellos
informaban la cantidad de mujeres que deseaban tener los turistas y "es
allí que le enviaban un álbum de fotos que los tratantes tenían en su poder,
para que los clientes pudieran elegir a las mujeres como un objeto
sexual".
A lo largo de la investigación compleja se pudo comprobar todo lo antes mencionado, mediante comunicaciones a través de intervenciones telefónicas, filmaciones en las que se comprobaba el traslado de las mujeres a los diferentes encuentros sexuales y en cuanto a ello, fue documentado y puesto a disposición ante el Juzgado Federal 2 de Corrientes, dijeron fuentes de la pesquisa.
Con la detención
de "Beto", cuya participación en la banda habría sido la de
proporcionar viviendas para el cometido del delito, la causa tendría un punto
final. Época





