La concubina está acusada de ser autora intelectual del hecho y los otros dos serían los que perpetraron el homicidio. Esperan informes sobre celulares usados y pericias psicológicas de la mujer.
El crimen de Roberto Daniel Vallejos y la imputación de su concubina y dos amigos de la pareja, se transformó por estas horas en un culebrón, con ribetes insólitos, que involucra la presunción de un triángulo amoroso y hasta hechos de violencia de género, puertas adentro de la casa del joven matrimonio, como hipótesis del móvil para cometer el brutal homicidio del peón rural. Pero el dato más escalofriante en torno a la investigación señala que el pago para cometer el hecho habría sido pautado en dos celulares para los asesinos, según indicó época una fuente cercana al caso.
La velocidad en la investigación y la forma en la que decantó la causa, sorprendió hasta a los propios investigadores. La colaboración de fuentes externas al hecho, vecinos de la misma localidad, fue crucial para perfilar quiénes serían los responsables directos del crimen. El resto, fue exponiéndose a través de los testimonios de los propios implicados.
María Mercedes Acuña, concubina de Roberto Daniel Vallejos, es una de las imputadas y fue quedando al descubierto, cuando se presentó en la comisaría a reportar la desaparición de su pareja. Ella comentó que junto a Daniel (Vallejos) habían tomado unos mates y luego de esto el joven se fue a bañar, se cambió con ropa bonita, se perfumó y salió en su moto, sin dar mayores explicaciones. Durante toda la tarde había estado pendiente de su teléfono, mensajeándose con alguien, le habría dicho su pareja a la Policía, sembrando una primera pista para que la investigación tome un rumbo determinado.
Horas después se presentó en la comisaría un vecino, quien aportó imágenes de video del frente de su domicilio, en los que se ve a dos jóvenes ligados a la pareja. Uno de 17 años y otro de 18, que alrededor de las 22:20, pasando en bicicleta rumbo al basural y luego, alrededor de las 23:20 aproximadamente, la cámara de seguridad los vuelve a registrar volviendo del lugar antes mencionado; pero esta vez, ambos circulaban a bordo de la motocicleta que pertenecía a Roberto Vallejos, la víctima. El muchacho que viajaba como acompañante en la moto cargaba sobre sus espaldas la bicicleta en la que habían cruzado anteriormente por el mismo lugar.
Los testimonios comenzaron a llegar a oídos del fiscal de instrucción de Saladas, Osvaldo Ojeda, y el caso comenzó a tomar forma. Todo indicaría que los autores materiales del crimen son los dos jóvenes. Uno de ellos tiene 17 años y vivía junto a Vallejos y su mujer. El otro sería un amigo del primero y conocido de Acuña.
El joven peón cayó en el emboscada virtual de su pareja y acudió a la cita, sin saber que ese sería su último día con vida. A Vallejos lo mataron a mazazos, lo desnudaron de la cintura para abajo, lo ataron de los pies y lo arrastraron varios metros hasta un montículo de basura, donde finalmente lo prendieron fuego.
Hoy los investigadores tienen a Acuña como la autora intelectual del homicidio de su pareja Roberto Daniel Vallejos y, a los otros dos jóvenes, como autores materiales del mismo. Un dato escalofriantes que había surgido de boca de uno de los acusados, indicaría que la mujer les habría prometido dos celulares nuevos, si ellos terminaban con la vida de Vallejos.
En la causa se pudo acreditar que Vallejos murió a consecuencia de severos golpes en su cabeza. Lo mataron usando algún elemento contundente. El cuerpo, además de estar semicalcinado, presentaba heridas post mortem, provocadas luego de ser arrastrado varios metros.
En las próximas horas, el fiscal de instrucción Osvaldo Ojeda confirmó que formulará la imputación oficial contra los tres acusados.
Ayer, la juez María del Carmen Mareco, a pedido del fiscal Ojeda, libró algunas órdenes de allanamiento, en busca de más pruebas para cimentar la acusación de los imputados.
Fuente: Diario época





