Alejandro Bottini, expresó:
"trabajé en la Policía, fundé el equipo de negociadores de la policía de
alto riesgo de Corrientes y empezamos a trabajar".
A su vez, el negociador, expuso:
"para mí fue una gran alegría, y tuve que ir demostrando día a día,
empezamos trabajando con las técnicas de Córdoba y Buenos Aires, que seguimos
aplicando hasta ahora".
Asimismo, de por qué eligió hacer
esta tarea en la Policía, Bottini, mencionó: "la mayoría de las personas
hemos atravesado algo, y nos dimos cuenta que a través de técnicas muy
sencillas, que uno va perfeccionando, puede ayudar muchísimo a las
personas".
Y señaló: "conformamos un
Comité de Crisis que se conforma en el momento del hecho, y pasamos a escuchar
a la persona, saber qué es lo que quiere".
Al mismo tiempo, el negociador de
la Policía, ejemplificó: "si una persona se encerró en una habitación y
amenaza con suicidarse es muy importante mantenerse en contacto, no atosigarlo,
pero sí escucharlo, seguir en un diálogo".
"La Policía de Corrientes es
una de las seis provincias del país que cuenta con un equipo de negociación,
tenemos un entrenamiento, realizamos pasantías en otras provincias, con el
Grupo Halcón de Buenos Aires, por ejemplo, abordamos la teoría, nos nutrimos de
las personas que saben y luego es la práctica" afirmó.
Y agregó: "Córdoba, Mendoza,
Buenos Aires, una en el sur, y otras provincias que lo tienen a medias armado
el equipo de negociación, es un 99% de transpiración y 1% de talento, es
práctica, y practica".
En ese mismo sentido, el doctor
Bottini, comentó: "estamos en un equipo, yo y otro compañero, más nos
encargamos de negociar, llegar a las necesidades que tiene la personas en ese
momento para ver cuáles son las posibles, una vez que sabemos eso podemos
empezar a trabajar".
Además, contó: "el dicho que
usamos para trabajar es ‘cabeza donde están los pies’, significa que, si estoy
hablando acá con ustedes, pero mi mente está en si vos a comer arroz o fideo,
lo idea el alinear los sentidos con el espacio y tiempo, con un simple gesto,
que me traiga al aquí y ahora, tocar el suelo, mi cara, la ropa, pero hacerlo
de forma consciente".
Sobre cómo determina cuando se
termina una negociación, Bottini, mencionó: "hay indicadores de violencia,
que nos dicen que ya hay que intervenir, o cuando cesa la comunicación, por eso
pedimos que se aísle el lugar para trabajar tranquilos".
Y detalló: "hay dos
situaciones de rehenes, el eventual, que significa que esta la persona
intentando un robo a mano armada en un kiosco, avisa una vecina de la
situación, llega la Policía, y escucha las demandas de la persona"; y
agregó: "y la más habitual es el rehén víctima, donde quien priva de la
libertad tiene un conocimiento, hay un vínculo laboral, personal, familiar".
De alguna situación extrema que
recuerda, el negociador, recordó: "una vez, en la unidad penal N°1, nos
teníamos que levantar el pantalón porque había un charco de sangre, porque
habían degollado a algunos presos, y era una situación muy difícil".
Asimismo, de cómo se desconecta
de la situación en la que debió actuar, el doctor Bottini, indicó:
"termina la situación y hacemos una autocrítica del procedimiento y cada
se va, y realiza una actividad que lo despeje, la lectura, el deporte, sin pensar
en nada, ni recordar la situación vivida.
De los casos de suicidio, el
negociador, remarcó: "hay que derribar el mito que la persona que dice que
se va a matar, no lo va a hacer, y es probable que lo haga, porque ya lo pensó
y ahora la decirlo está juntando fuerzas, valor para llegar a hacerlo, luego
viene la planificación, como cambiar conducta, copra elementos, regala cosas, y
la principal conducta al principio es el decaimiento, y luego cambia la
conducta cuando lo tiene decidido, está bien, y al otro día lo hace".
Y añadió: "sobre todo hay
que estar con la escucha activa, hay que escucharlos permanentemente".
A su vez, si las adicciones son
un indicar frecuente en este tipo de casos, el negociador, dijo: "sí, es
la mayor problemática, antes no había, se ve en Rosario, el Buenos Aires, no va
abajando, va subiendo cada día más, la sociedad avanza hacia eso, el mundo está
globalizado y Corrientes no escapa de eso, antes los policías recibían
insultos, después cascotes y ahora proyectiles".
Por último, el doctor Bottini,
sostuvo: "el suicida por lo general, no quiere matarse, quiere matar la
angustia que lleva adentro, el dolor que le quema con el que no puede vivir,
nadie quiere matarse, no existir más, la mayoría tiene un gran dolor, y es eso
lo que quiere quitar". RADIO DOS





