Jonhy era el mimado de Nilda. Lo
apañaba, lo cuidaba, lo malcriaba.
Pero todo tiene un límite, y la
mujer del corazón enorme que buscaba por todos los medios evitar el peor final
para su nieto comenzó a perder la paciencia, y notó que el esfuerzo por sacar
al joven de los excesos eran en vano.
Así se sucedieron los primeros e
inevitables encontronazos entre el muchacho que eligió el peor camino y la
abuela que se quedó sin fuerzas.
Fue tarde para poner límites,
mucho más desde una abuela, quien no está capacitada ni es la indicada para
hacerlo. Entonces Jonathan empezó a ver a la mujer como su enemiga, sobre todo
cuando los excesos lo sobrepasaban.
El peor final: Otro no de Nilda
terminó con una pelea desigual y el descontrol del muchacho fue tal que terminó
cortándole el cuello con un cuchillo. Esto ocurrió al mediodía del domingo
pasado.
MENTE ASESINA
Aunque todo queda en hipótesis
los testimonios de vecinos son coincidentes: la pelea del domingo, el silencio
posterior, y la llegada de Jonhy con evidentes intenciones de hacer cosas a
escondidas.
De a poco, con al menos dos
cómplices, el deplorable muchacho desvalijó la casa: se llevó desde los
televisores de la abuela hasta sus platos y carteras.
El último acceso a la casa tuvo el más macabro desenlace: intentaron quemar la vivienda para borrar rastros, lo que no pudo lograrse. RADIO DOS





