Un asalto comando en una quinta
de productores de nacionalidad boliviana, en el capitalino paraje Paso Pesoa,
fue cometido por una banda de maleantes que vestían ropas de policía y actuaban
como si realizaran "un allanamiento".
En el atraco sustrajeron
alrededor de medio millón de pesos, alhajas, teléfonos celulares e incluso
revisaron con sumo detalle el interior de un automóvil, a la búsqueda de dinero
o de otros bienes.
Época conoció detalles del delito
grave registrado hace exactamente dos semanas, el sábado 17 de junio en una
propiedad distante a unos 3 kilómetros de Ruta Nacional 12.
El grupo criminal circulaba en
una camioneta con la cual llegó cerca de las 3:30 de la madrugada al predio en
el que tomaron de sorpresa a un hombre y a una mujer de ciudadanía extranjera.
Al grito de "quietos en el
piso y sin mirar" redujeron a ambas personas, mientras comenzaron a dar
vuelta la vivienda y recorrer el predio en procura de encontrar "lo que
vinimos a buscar".
Durante el asalto que duró
aproximadamente 15 minutos, uno de los maleantes mencionó el alias de una mujer
que no habita el lugar. Las víctimas explicaron no saber de esa persona.
Ese detalle tendría dos
explicaciones, según la investigación que llevaría adelante la Policía
provincial. Una que se hayan equivocado de objetivo o bien mencionaban a tal
mujer con la intención de despistar mientras realizaban el falso allanamiento.
La situación fue advertida a lo
lejos por al menos un vecino que vio luces de una pick up no identificada como
patrullero y el movimiento de varios hombres portando armas.
Esa persona alcanzó a realizar un
llamado a la Policía para alertar sobre lo que sucedía. De esa forma al sitio
indicado acudió un móvil con efectivos de la comisaría Vigesimoprimera.
Las autoridades que llegaron al
lugar encontraron al matrimonio asaltado en un estado de completo shock.
Mientras la banda de malvivientes ya había escapado.
En la denuncia realizada por
parte de los damnificados existen detalles sugestivos.
Según datos a los cuales accedió
este medio, uno de los delincuentes era de mediana estatura y los restantes
serían altos y robustos.
Pero en las características
mencionaron que llevaban gorros, chalecos antibala, armas de puño tipo
pistolas, armas largas como ser escopetas y habrían expresado algunas palabras
con la jerga policial.
Los días posteriores a aquel fin
de semana la fuerza provincial, junto a la Unidad Fiscal de Investigaciones
Concretas a cargo de Lucrecia Troia, continuaron con la pesquisa en la cual
recibieron una ampliación de denuncia por parte del matrimonio de quinteros.
En ese trámite en la comisaría
Vigesimoprimera habrían aportado un mayor caudal de información. Entre ella,
describieron otros elementos robados como ser algunas cadenitas que faltaban en
la casa y en primer momento no se dieron cuenta.
A la vez, un vecino de las
personas asaltadas brindó testimonio referido a las características de la
camioneta usada por la banda que perpetró el asalto comando.
Fuente: Diario época
