La huida no fue simple. El
domingo por la noche, cerca de las 21, ambos habrían sido dejados en el Paraje
Duraznillo. Desde ahí, el hombre se metió monte adentro, caminó kilómetros por
senderos internos, esquivó caminos principales y buscó perderse en la geografía
que muchos creen que protege, pero que esta vez lo entregó.
Avanzó unos cinco kilómetros
hasta San Juan, y desde ahí todavía se internó más, por un camino vecinal que
conecta con la Ruta 12. Su último refugio fue una vivienda rural. Ahí terminó
todo.
Con inteligencia, patrullajes y
presencia y conocimiento del terreno, la
Policía Rural fue cerrando el cerco. Y
cuando lo encontraron, no hubo margen: reducción en el lugar y traslado bajo
custodia.
En el lugar se hicieron presentes
las máximas autoridades: el Ministro de Seguridad Adán Gaya, el fiscal Javier
Mosquera, la intendente Vilma Ojeda y la cúpula policial, confirmando que la
peor parte había quedado atrás.
Ahora, el menor se encuentra bajo
resguardo médico y judicial, mientras que el detenido deberá responder por el
ataque armado y la sustracción del niño.

