Raquel Ayala, hermana de la cabo de Policía
golpeada por su pareja contó en declaraciones a Radio Dos como fueron los
hechos que dejaron a Mariela internada en el hospital Escuela con múltiples
traumatismos en la cabeza y dijo que en medio de una fiesta "el comisario
Amaro le dio un beso y su pareja le pegó un cachetazo en frente de todos".
Agregó que ante el hecho violento nadie
intervino en su defensa y que inmediatamente el hombre la llevó del lugar y
"la fue golpeando en el auto, hasta dejarla desmayada". También
afirmó que el comisario acosaba a su hermana en su lugar de trabajo, que ella
avisó a sus superiores, pero "hicieron oídos sordos". La mujer
brutalmente golpeada fue asistida por su madre, tras la llamada de su nieto de
diez años que le dijo: "abuela vení, porque mi mamá está muerta".
Raquel contó que la situación violenta se
generó en medio de la celebración por el Día de la Policía en la localidad de
Saladas, cuando "el Comisario Amaro, le un beso a mi hermana en la fiesta
frente a su pareja, y él en vez de agarrarse con Amaro, le dio un cachetazo a
ella en frente de todos y salieron".
Señaló además que "la primera agresión fue
en la fiesta con el cachetazo y en el camino, en el auto, siguió la agresión,
la iba moliendo a golpes, hasta desmayarla".
"Cuando llegó a su casa, el l hijo de 10
años, llamó a mi mamá y le dijo "abuela vení porque mi mamá está muerta.
Mi mamá llegó y entro por la fuerza, encontró a mi hermana en la cama, con el
rostro desfigurado", detalló en diálogo con Radio Dos.
Ayala contó que "ya había antecedentes de
violencia, pero ella no se animó a hablar, porque él le decía que iba a perder
su trabajo".
Por otra parte, sobre la situación de acoso que
padecía su hermana en la Comisaría, contó que "no se animó a denunciar
porque tenía miedo de perder el trabajo" y señaló que "le avisó a sus
superiores, pero hicieron oídos sordos".
Ayala señaló que ahora, tras el hecho, jefes
policiales la visitaron "y le dijeron que podía hablar, que no va a perder
su trabajo y ella se animó".
Finalmente, sobre el estado de salud de
Mariela, contó que "está estable, habla, pero no le dejan recibir visitas,
ni hablar por teléfono, la está por ver un neurocirujano".
Fuente: www.radiodos.com.ar
