martes, 18 de agosto de 2026

Hermana de la víctima: Mi sobrino llamó y dijo "abuela vení, mi mamá está muerta"

POLICÍA AGREDIDA POR SU PAREJA EN SALADAS 
Raquel Ayala, hermana de la cabo de Policía golpeada por su pareja contó en declaraciones a Radio Dos como fueron los hechos que dejaron a Mariela internada en el hospital Escuela con múltiples traumatismos en la cabeza y dijo que en medio de una fiesta "el comisario Amaro le dio un beso y su pareja le pegó un cachetazo en frente de todos". Relató cómo siguió la agresión de su pareja, los acosos de su Superior en su lugar de trabajo y que la mujer brutalmente golpeada fue asistida por su madre, tras la llamada de su nieto que le dijo: "abuela vení, porque mi mamá está muerta". La mujer se encuentra internada en proceso de recuperación.

Raquel Ayala, hermana de la cabo de Policía golpeada por su pareja contó en declaraciones a Radio Dos como fueron los hechos que dejaron a Mariela internada en el hospital Escuela con múltiples traumatismos en la cabeza y dijo que en medio de una fiesta "el comisario Amaro le dio un beso y su pareja le pegó un cachetazo en frente de todos".

Agregó que ante el hecho violento nadie intervino en su defensa y que inmediatamente el hombre la llevó del lugar y "la fue golpeando en el auto, hasta dejarla desmayada". También afirmó que el comisario acosaba a su hermana en su lugar de trabajo, que ella avisó a sus superiores, pero "hicieron oídos sordos". La mujer brutalmente golpeada fue asistida por su madre, tras la llamada de su nieto de diez años que le dijo: "abuela vení, porque mi mamá está muerta".

Raquel contó que la situación violenta se generó en medio de la celebración por el Día de la Policía en la localidad de Saladas, cuando "el Comisario Amaro, le un beso a mi hermana en la fiesta frente a su pareja, y él en vez de agarrarse con Amaro, le dio un cachetazo a ella en frente de todos y salieron".

Señaló además que "la primera agresión fue en la fiesta con el cachetazo y en el camino, en el auto, siguió la agresión, la iba moliendo a golpes, hasta desmayarla".

"Cuando llegó a su casa, el l hijo de 10 años, llamó a mi mamá y le dijo "abuela vení porque mi mamá está muerta. Mi mamá llegó y entro por la fuerza, encontró a mi hermana en la cama, con el rostro desfigurado", detalló en diálogo con Radio Dos.

Ayala contó que "ya había antecedentes de violencia, pero ella no se animó a hablar, porque él le decía que iba a perder su trabajo".

Por otra parte, sobre la situación de acoso que padecía su hermana en la Comisaría, contó que "no se animó a denunciar porque tenía miedo de perder el trabajo" y señaló que "le avisó a sus superiores, pero hicieron oídos sordos".

Ayala señaló que ahora, tras el hecho, jefes policiales la visitaron "y le dijeron que podía hablar, que no va a perder su trabajo y ella se animó".

Finalmente, sobre el estado de salud de Mariela, contó que "está estable, habla, pero no le dejan recibir visitas, ni hablar por teléfono, la está por ver un neurocirujano".

Fuente: www.radiodos.com.ar