Un llamado de la protectora de
animales "Mymba Hayhú" puso en alerta a la Policía Rural y ecológica
de Ituzaingó de que en una vivienda del barrio San Jorge tenían como mascota a
una cría de carpincho. Cuando los efectivos llegaron, el joven que estaba en la
casa entendió la situación y entregó al animal de manera voluntaria.
El pequeño carpincho quedó en
manos de Recursos Naturales, donde será revisado antes de comenzar el camino de
regreso a su ambiente natural. La idea es simple: que crezca, se recupere y
vuelva a vivir donde corresponde, lejos de patios, sogas y paredes.
Puede ser tierno tener un
carpinchito cerca, pero querer a un animal silvestre también significa saber
cuándo hay que dejarlo volver a casa.
