jueves, 28 de mayo de 2026

Santo Tomé: Denunció que le robaron 150 vacas y terminó detenida por abigeato

Lo que comenzó como una explosiva denuncia pública contra la Policía Rural y la Justicia de Santo Tomé en varios medios de comunicación terminó dando un giro tan inesperado como escandaloso.

Durante días, una productora rural Santotomeña  Mirta Itatí N.  recorrió medios televisivos y portales asegurando que le habían robado “mágicamente” más de 150 animales de su estancia sin que nadie viera nada. También denunció supuesta inacción fiscal y corrupción policial.

Pero la investigación de la Policía Rural y Ecológica de Santo Tomé  supervisada por el propio  fiscal rural Dr. Martín Leiva, empezó a mostrar otra realidad.

Los animales nunca fueron robados . Los investigadores no encontraron alambrados cortados, ni huellas de arreo, ni rastros compatibles con un robo masivo de hacienda. Se busco por todos los campos y hasta se hizo una búsqueda aérea con drones de la policía rural.

En cambio, el secreto estaba en los papeles,allí  aparecieron ventas documentadas de más de 150 vacunos, datos  corroborados con la información de Rentas y SENASA,  testimonios de empleados que hablaban de descontrol administrativo, mortandad de animales, faenas internas y movimientos de hacienda sin registros.

Y cuando parecía que el caso ya había dado un vuelco, llegó el golpe final.

En la tarde de ayer, la Policía Rural y ecológica de Santo Tomé  interceptó cinco camiones cargados con más de 150 animales que habían salido de la estancia de la Señora Mirta N. sin el control policial obligatorio ni mucho menos con la  documentación respaldatoria como lo exige la ley. 

Pero lo más grave surgió durante la pericia veterinaria de los animales secuestrados: entre ellos  encontraron hacienda perteneciente a un vecino, contramarcada con la marca de la Sra N. 

Para la fiscalía, eso configura  un supuesto  delito de abigeato agravado.

La mujer denunciante,  su hijo y el transportista  quedaron detenidos preventivamente por disposición del fiscal rural y fueron alojados en la Comisaría Tercera de Santo Tomé.

La causa que empezó con acusaciones contra todo, terminó apuntando todos los cañones  hacia adentro de la propia estancia y sus responsables. 

Un final inesperado para esta novela mediática creada  aparentemente para desviar la atención de posible  maniobras fraudulentas  que ahora deberán explicar ante la ley.